Se usa para purificar el agua sustituyendo al cloro, elimina el mal olor y sabor del mismo. También se utiliza para eliminar el mal olor del aire (destruye las bacterias y moléculas que lo provocan). Para blanquear maderas, ceras, aceites y textiles. En la alimenticia se centra en la conservación de los alimentos complementando las bajas temperaturas en las cámaras frigoríferas.En las purificadoras de agua es lo más utilizado.